
Acto por Malvinas: exclusividad, polémicas y un discurso cuestionado
El presidente Javier Milei encabezó un acto en Plaza San Martín por el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, pero la ceremonia fue exclusiva para funcionarios y un reducido grupo de excombatientes, mayormente oficiales. Muchos veteranos de guerra fueron excluidos del evento y tuvieron que verlo desde detrás del vallado, lo que generó malestar y críticas.
Uno de los excombatientes, Fabián Volonté, expresó su indignación: “Nosotros fuimos los actores principales de esa epopeya y estamos mirando del lado de afuera”. Otros veteranos señalaron que se trataba de un acto público, por lo que no comprendían su exclusión.
Por otro lado, la vicepresidenta Victoria Villarruel, reconocida por su postura sobre Malvinas, no participó del acto oficial y organizó su propia conmemoración en Ushuaia, en un claro signo de división dentro del gobierno. Su ausencia evidenció la tensa relación con Milei y el quiebre dentro del oficialismo.
Un discurso alineado con la posición británica
El discurso de Milei generó controversia, ya que evitó condenar la presencia británica en Malvinas y, en cambio, expresó su deseo de que los habitantes de las islas “quieran ser argentinos”.
“Si de soberanía sobre las Malvinas se trata, nosotros dejamos en claro que el voto más importante de todos es el que se hace por los pies y anhelamos que los malvinenses decidan algún día votarnos con los pies a nosotros”, declaró Milei.
Sus palabras contrastaron con la histórica postura argentina de exigir la restitución del territorio y rechazar el derecho a la autodeterminación de los kelpers, lo que provocó críticas por su falta de firmeza en el reclamo de soberanía.
Además, su discurso finalizó con su característico “¡Viva la libertad, carajo!”, en lugar de un homenaje a los caídos, lo que debio ser corregido cuando algunos oficiales presentes gritaron “¡Viva la Patria!”, obligándolo a repetirlo.